Nisteling: El arte de la escucha profunda

Robert J. Burrowes

Traducción: Antonio Gutiérrez Rodero <tradservice17@gmail.com>

La palabra “escuchar” tiene muchos significados y el contexto en el que se realiza a menudo determinará el nivel de atención requerido para que alguien realmente escuche.

Muchas personas trabajan mientras escuchan música de fondo. Otras, a menudo hablan en grupos pequeños donde en verdad es poco lo que escuchan, ya que compiten por la oportunidad de hablar. Un hablador compulsivo “escuchará” hasta que sienta una necesidad urgente de hablar, aparentemente en respuesta a lo que se acaba de decir.

La gente puede escuchar una conferencia, una obra de teatro, un concierto o una película con considerable atención, porque no tienen la oportunidad de hablar y porque, de algún modo, están entretenidos.

Esas son varias formas de escuchar, pero me quiero enfocar en la escucha como arte, lo que yo llamo “nisteling” [“chescusar”], y por qué y cuándo debería usarse.

Cuando alguien habla, aparte de pronunciar palabras, también transmite sentimientos (que pueden ser muy sutiles y estar integrados en su lenguaje corporal).

Por lo tanto, cualquier discurso tiene un contenido tanto intelectual como emocional, y es necesario fijarse en ambos elementos si desea comprender completamente lo que un orador está tratando de expresar.

Dado que a los seres humanos se nos enseña a enfocarnos en el contenido intelectual de cualquier información, aprendemos a temerle al contenido emocional, no es sorprendente que pocas personas sean naturalmente buenas para escuchar y pocas personas se hayan beneficiado del esfuerzo realizado en las últimas décadas para enseñar más sobre cómo escuchar, mediante talleres que enseñan “escucha reflexiva”, por ejemplo.

La mayoría de nosotros aprendemos a eliminar inconscientemente el contenido emocional de los discursos de los demás.

¿Por qué?

Al escuchar los sentimientos de otra persona es probable que en el oyente se desaten sus propios sentimientos, y eso puede resultar aterrador.

Por ejemplo, si hay alguien enojado contigo, ¿se te hace fácil escuchar con calma su discurso y luego reflexionar, por ejemplo, “estás tan enojado que no te escuché” y luego, si fuera necesario, seguir escuchando cómo te dice cuan enojado está?

En una reacción defensiva, la mayoría de la gente se asusta de inmediato al “escuchar” en esta y muchas otras circunstancias. Y eso al orador le produce ira, porque tiene la sensación de que no le escuchan. En respuesta a esto, el “oyente” ahora está asustado y también necesita escuchar a su propio miedo.

Así que la competencia para “ser escuchado”, que generalmente se manifiesta en una “discusión” se convierte rápidamente en que “nadie escucha”.

Entonces, ¿qué es “nisteling”?

Nisteling [la escucha como arte] me exige, como oyente, prestar una atención deliberada y enfocada a la persona que está hablando para poder oir lo que se habla y también identificar e interpretar lo que hay detrás de las palabras habladas.

A menudo, eso será un sentimiento que se puede detectar acompañando a las palabras, pero también podría ser algún detalle del lenguaje corporal, como un movimiento de los ojos o un gesto sutil, que hayamos notado.

Si presto atención con suficiente cuidado, podré comprender el significado de la emoción contenida en el mensaje: puede ser tristeza, miedo, ira, dolor, felicidad o cualquier otro sentimiento y son los sentimientos, más que las palabras, lo que la persona quiere realmente que se escuche, aunque ella misma no lo sepa.

Para insistir: si no puedes prestar una atención cuidadosa a los sentimientos de alguien, expresados evidentemente o contenidos sutilmente en sus palabras, entonces no puedes comprender todo lo que está tratando de comunicar. Y, para que prestar adecuadamente una atención cuidadosa, es necesario no temerle a ninguno de los propios sentimientos que puedan surgir durante la comunicación.

Si prestas atención cuidadosamente, no tendrás problema en usar el contexto para identificar la respuesta adecuada. Si un niño (o adulto) está llorando, la respuesta poderosa es dejarlos llorar (mientras sientes tus propios sentimientos producidos por su llanto – si los tienes – ) y proyectar en tu rostro la imagen ‘Pareces triste’, lo cual, con suerte hará que lloren más profundamente.

Ignorar, consolar, tranquilizar, distraer, reír, ridiculizar, gritar, golpear, reprimir o castigar a un niño que llora es una respuesta terrible que interrumpe el mecanismo de curación de la evolución, la expresión emocional, que en este caso está diseñada para permitir la recuperación completa de algún trauma (pequeño o grande).

De manera similar, escuchar profundamente significa dejar que alguien se asuste o esté feliz, enojado, ansioso, frustrado o como se sienta. Es importante destacar que, escuchar profundamente también requiere que dejemos que actúen de acuerdo con esos sentimientos (lo que no significa que no puedas defenderte si su comportamiento tiene un impacto adverso en ti, aunque vale la pena enfatizar que la primera opción más poderosa en la defensa propia es la escucha profunda).

La evolución pretende que nuestros sentimientos estén involucrados centralmente en la determinación de nuestro comportamiento y evitar que alguien actúe de acuerdo con su propia voluntad es violento. Por otra parte, interferir crónicamente con el comportamiento voluntario de un niño garantizará que el niño se vuelva cada vez más disfuncional. La evolución no pretende que un ser humano sea obediente (aunque los adultos que han sido aterrorizados para que sometan su propia voluntad a sí mismos a menudo inconscientemente buscan un control “compensatorio” de otros).

Soy muy consciente de que lo que sugiero aquí va en contra de lo que la mayoría ha experimentado alguna vez y que ocasiona numerosas complicaciones. Obviamente, Hay muchas razones para no escuchar profundamente a un niño o niña. ¿Cuántos padres pueden prestarle una atención cuidadosa a un niño o niña que no quiere ir a la escuela? Escuchar profundamente podría ser bastante inconveniente para el padre o la madre; y aterrador si se convirtiera en norma. Para la mayoría de los padres y madres es más fácil ignorar al niño y recurrir a la violencia: obligarlo a asistir a la escuela.

Entonces, ¿por qué sugiero que hagamos una escucha profunda, dejando que los niños y las niñas actúen de acuerdo con su propia voluntad? Porque creo que este paso es fundamental en cualquier estrategia para acabar con la violencia humana (en todas sus manifestaciones). Para una explicación detallada y una explicación detallada de este punto, consulte “¿Por qué violencia?” Y “Psicología sin miedo y Psicología temerosa: Principios y práctica” [‘Why Violence?’ and ‘Fearless Psychology and Fearful Psychology: Principles and Practice’].

Como probablemente ustedes ya se habrán dado cuenta, para escuchar profundamente hay que ser fuertes: capaces de asumir la responsabilidad de sentir nuestras propias emociones y confiar en los demás (incluidos los niños) para que también sientan y actúen sobre las suyas. Sé que no todos podemos hacerlo todavía. Pero cada persona que se compromete a trabajar en esta dirección socava funcionalmente la violencia en nuestro mundo al ayudar a crear individuos intensamente conscientes de sí mismos que pueden actuar de acuerdo con su propia voluntad y dejar que otros hagan lo mismo. Y esta es la única base para crear una sociedad verdaderamente no violenta porque los individuos poderosos no tienen problemas para negociar formas de cooperar.

Si usted está interesado en ayudar a crear esta sociedad, también puede considerar firmar en línea “Estatuto de los Pueblos para Crear un Mundo No Violento”.

La forma más importante de atención que requiere cualquier humano es la escucha profunda . Y la escucha profunda es el regalo más importante que podemos darle a otra persona para ayudarla en su viaje personal hacia la conciencia de sí mismo. Si escuchamos profundamente a un niño o una niña, ellos aprenderán a escucharse profundamente a sí mismos.

Este artículo “Nisteling: El Arte de la Escucha Profunda” se publicó originalmente en varios medios de comunicación progresivos en agosto de 2014.

Fuente de este documento: https://feelingsfirstblog.wordpress.com/escucha-profunda/

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